Stift Stams

Austria

stift-stams-00

Colegiata de Stams, Austria

Si bien el estado austriaco conocido como el Tirol es famoso sobre todo por sus pistas de esquí, sus cascadas y su capital, Innsbruck, la oferta cultural en las inmediaciones del valle del Eno no se queda corta y la colegiata de Stams —Stift Stams en alemán— es probablemente el mayor de sus atractivos. En algún momento mientras recorríamos la autopista A12 en dirección a Sankt Anton am Arlberg pudimos divisar hacia el sur las torres de esta abadía barroca del s. XVII, y sus característicos chapiteles bulbosos. Para visitar su interior es obligatorio hacerlo como parte de un tour guiado, y cuando llegamos aún quedaba más de una hora para el siguiente, así que aprovechamos para dar un paseo por los jardines y alrededores y así admirar tanto el edificio principal como la antigua orangerie, reconvertida en cafetería.

stift-stams-01

stift-stams-02

stift-stams-03

stift-stams-04

stift-stams-05

stift-stams-06

stift-stams-07

La abadía cisterciense original fue fundada en 1273 por Meinhard II, conde de Gorizia y del Tirol y al que se puede ver cabalgando en lo alto de una de las fachadas. Sin embargo, del edificio románico original no queda prácticamente nada; tanto el monasterio como la basílica que han llegado a nuestros días se construyeron entre 1609 y 1734 como parte de una profunda remodelación. Mientras esperábamos en el pórtico interior de la iglesia a que llegara el guía pudimos empezar a hacernos una idea de lo que nos íbamos a encontrar: a través de las espectaculares rejas que separan la basílica del exterior se podía entrever una decoración barroca tan cuidada como recargada.

stift-stams-08

stift-stams-09

stift-stams-10

stift-stams-11

stift-stams-12

stift-stams-13

stift-stams-14

A los pies del órgano se encuentra el primer elemento significativo de la iglesia: la entrada al panteón de los condes de Gorizia y del Tirol, una especie de balcón rectangular desde el que se pueden ver estatuas de los condes y de las condesas. En total hay 38 enterramientos bajo el piso de la basílica, pero no se pueden visitar. Coronando dicha entrada se encuentra un magnífico conjunto escultórico: un calvario acorde con la decoración del resto de la iglesia. Tanto las figuras del calvario como las estatuas que guardan la tumba fueron realizadas por el escultor Andreas Thamasch entre 1681 y 1684.

stift-stams-15

stift-stams-16

stift-stams-17

stift-stams-18

stift-stams-19

stift-stams-20

A partir de ahí se llega al coro, cuya sillería de madera por si sola ya merece la visita al monasterio. Lo malo de ir con un tour guiado es que no pudimos disfrutar todo lo que nos hubiese gustado de aquel lugar, y nos faltó tiempo para poder admirar los detalles de la sillería, así como de los estucados y frescos que adornan el techo de la nave. Estos últimos representan imágenes de la vida de la Virgen María y de San Bernardo de Claraval, fundador de la orden. La decoración se debe principalmente a Georg Anton Gumpp, Johann Georg Wolcker, Franz Xaver Feichtmayr el Viejo y Joseph Fischer, que trabajaron en la basílica entre 1731 y 1734.

stift-stams-21

stift-stams-22

stift-stams-23

stift-stams-24

stift-stams-25

stift-stams-26

stift-stams-28

stift-stams-29

stift-stams-30

El altar principal es la imagen que mejor recuerdo de la basílica. Representa el Árbol de Jesé, es decir, el árbol genealógico de Jesús de Nazaret. Sus ramas se entralazan a lo largo de todo el altar, uniendo las figuras de Adán y Eva, de la Virgen María, y finalmente de Cristo crucificado. Ese altar fue realizado entre 1609 y 1613 por Bartholomäus Steinle, y es una de las obras más antiguas de arte barroco que se conservan en Europa central. El baldaquino, el reloj y la cortina azul tan característica fueron añadidos en 1731, obra de Franz Xaver Feichtmayr.

stift-stams-31

stift-stams-32

stift-stams-33

stift-stams-34

stift-stams-35

stift-stams-36

stift-stams-37

stift-stams-38

stift-stams-39

stift-stams-40

Al terminar el recorrido por la iglesia nos llevaron hasta el monasterio propiamente dicho, aún en funcionamiento. Pudimos ver el claustro, y desde allí nos condujeron por unas espectaculares escaleras hasta la llamada Bernhardisaal, un salón ceremonial de planta rectangular dedicado a San Bernardo. Aparte de las pinturas que engalanan hasta el último centímetro cuadrado de las paredes, lo más curioso de esta sala es el balcón situado en el techo, construido como alegoría de apertura hacia el cielo. Como podéis ver en las fotos, la abadía de Stams es un lugar grandioso, sobre todo si os gusta el arte religioso, pero personalmente hubiese preferido visitarlo por libre en lugar de como parte de un tour guiado. Al poco de ir nosotros, abrieron un museo en el que albergar parte de la colección del monasterio, así que si alguien lo visita le agradecería que nos contase su experiencia en los comentarios.

stift-stams-41

stift-stams-42

stift-stams-43

stift-stams-44

stift-stams-45

stift-stams-46

stift-stams-47

stift-stams-48

stift-stams-49

stift-stams-50

stift-stams-51

stift-stams-52

Visitado en agosto de 2017.

Referencias / Información adicional

One Comment

  1. Este lugar es uno de los que más me gustó de Austria. Lo que más me llama la atención es el perfecto estado de conservación tanto de los retablos y esculturas como de las pinturas. Una maravilla que reflejan tus fotos de forma extraordinaria.

Escribe un comentario