Kyōto (1). Nijō-jō y Seimei-jinja

Japón

京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō

Domingo, 29 de marzo de 2015

Aquella primera noche en Japón no fue del todo bien. El jet lag y los nervios no me dejaron pegar ojo y a eso de las 6 de la mañana me fui a la ducha, harto de ver cómo pasaban las horas y el sueño no terminaba de vencerme… Rodrigo, mi compañero de viaje, pasó una noche similar, así que decidimos salir temprano y poner rumbo a nuestro primer objetivo: Nijō-jō (二条城, lit. Castillo de Nijō).

Un domingo a las 7 am las calles estaban desiertas, y no éramos muy conscientes aún de las dimensiones de esa gigantesca urbe llamada Kyōto (京都, lit. Ciudad Capital). Las primeras calles por las que caminamos estaban pobladas de edificios muy descuidados que apenas se vislumbraban entre un amasijo caótico de cables y farolas. Entre ellos aparecían de vez en cuando en los lugares más insospechados coloridas máquinas de refrescos, anuncios de mis series de animación favoritas, y algún que otro atisbo de arquitectura tradicional.

La sensación de que todo era tal y como me esperaba me acompañaría desde aquel momento y ya no me abandonaría hasta volver a España.

京都 KYŌTO
京都 KYŌTO
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Los templos y santuarios no tardaron en aparecer, y cuando llegamos a Oike Dori ya nos habíamos cruzado con 3 o 4. Compramos algo de desayunar en un supermercado (¡cosas japonesas! ¡con letras en japonés! jajaja la emoción me invadía con cada mínimo detalle…) y llegamos por fin a las puertas del Castillo de Nijō.

京都 KYŌTO
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Creo que aún no lo he mencionado, pero nuestro viaje coincidió con la semana del Hanami (花見, lit. ver flores), en la que todos los cerezos florecen. Era excesivamente temprano y tuvimos que esperar un poco para entrar, por lo que aprovechamos para ver los cerezos de los alrededores del castillo mientras una ligera llovizna nos avisaba de que aquel día el buen tiempo no nos iba a acompañar.

京都 KYŌTO
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Nijō-jō (二条城)

Entramos a Nijō-jō por Higashi-Ōte-mon (東大手門, lit. Gran Puerta Oriental), que por desgracia estaba andamiada (la de la foto es la Puerta Septentrional). Justo al lado de la puerta compramos las entradas para visitar todo el complejo (600¥ por persona).

京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō

Nijō-jō está rodeado por una muralla (曲輪, kuruwa) y un foso (堀, hori) en cuyo interior se encuentran las dos ciudadelas: Ninomaru (二の丸, Ciudadela Exterior) y Honmaru (本丸, Ciudadela Interior). A su vez, Honmaru también está rodeada por otro foso, casi concéntrico al otro. Como curiosidad, el término maru (丸) se usa en japonés para designar a las ciudadelas construidas después del período Edo.

京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō

Su historia se remonta a principios del siglo XVII, cuando el shōgun Tokugawa Ieyasu mandó su construcción con la intención de que fuese la residencia del shogunato Tokugawa en Kyōto (aunque la capital entonces pasó a ser Edo, la actual Tōkyō, se siguió usando Kyōto como residencia de la Corte Imperial).

京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō

La intermitente lluvia no nos impidió recorrer y disfrutar ambas ciudadelas como niños. Aquellas construcciones tan DISTINTAS a todo lo que estábamos acostumbrados fueron nuestro primer encuentro con la esplendorosa arquitectura oriental, y nos dejaron sin habla.

京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō

En el interior de Ninomaru-goten (二の丸御殿, lit. Palacio de Ninomaru), no se podían hacer fotos ni tampoco entrar con zapatos, por lo que nos descalzamos en la puerta y guardamos nuestras cámaras (esto último no sin resignación). Dentro había muchos dioramas interesantísimos representando cómo era la vida durante el Japón feudal, una pena no haber podido fotografiar nada.

京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō

Al salir de Ninomaru-goten subimos a una atalaya parte de la muralla de la Ciudadela Interior desde la que se podía ver parte del complejo de edificios de ambas ciudadelas, pero la abundante vegetación no permitía hacerse una idea de las exageradas dimensiones de los terrenos del castillo. Durante toda nuestra visita nos cruzamos con múltiples cerezos en flor (o casi en flor, aún quedaban un par de días para que alcanzasen su máximo esplendor) que decoraban los caminos y estanques del castillo.

京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō
京都 KYŌTO - 二条城 Nijō-jō

Horikawa-dori (堀川通り)

Al salir del castillo tomamos dirección norte con la intención de encontrar (prácticamente a ciegas, sin indicación previa alguna) un autobús que nos llevase hasta Tetsugaku-no-michi y Ginkaku-ji. Paseamos por una calle bastante poco turística llamada Horikawa-dori atiborrada de comercios locales, y en uno de ellos compré el primer tomo de Shingeki no Kyojin (Attack on Titan), para mi hermano.

京都 KYŌTO
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Seimei-jinja (晴明神社)

De pura casualidad y gracias a ir sin rumbo fijo nos encontramos con Seimei-jinja, un santuario sintoísta cuya decoración estaba repleta de pentagramas. Este símbolo no es habitual en este tipo de santuarios, y su abundancia en este caso se debe a que está dedicado a Abe no Seimei, cuyo emblema era precisamente una estrella de cinco puntas. Abe no Seimei vivió en el siglo X y fue un especialista en Onmyōdō, una tradición japonesa basada en la filosofía china Wu Xing (los Cinco Elementos).

El ambiente familiar y de recogimiento de aquel lugar nos sorprendieron bastante. Siempre pensé que al entrar por primera vez en un santuario sintoísta sería como un turista que visitaba un monumento más, y sin embargo de alguna manera me sentí parte de aquello desde que crucé la puerta. Me dio mucha pena no entender para qué servían aquellos cazos con los que los fieles se echaban agua en las manos o por qué luego se acercaban a la puerta del santuario y hacían tañer las campanas…

Al llegar al hotel lo busqué (faltaría más). Los cazos sirven para que los fieles se purifiquen las manos, y las campanas para que los dioses escuchen sus peticiones y reciban sus ofrendas.

京都 KYŌTO - 晴明神社 Seimei-jinja
京都 KYŌTO - 晴明神社 Seimei-jinja
京都 KYŌTO - 晴明神社 Seimei-jinja
京都 KYŌTO - 晴明神社 Seimei-jinja
京都 KYŌTO - 晴明神社 Seimei-jinja
京都 KYŌTO - 晴明神社 Seimei-jinja
京都 KYŌTO - 晴明神社 Seimei-jinja
京都 KYŌTO - 晴明神社 Seimei-jinja

Con la sensación de haber encontrado un lugar maravilloso de la forma más inesperada, salimos de Seimei-jinja y justo en la acera de enfrente cogimos el bus 102 con destino a Ginkaku-ji, el Templo del Pabellón Plateado.

京都 KYŌTO

Esta historia continúa en:

Si quieres ver el viaje al completo:

8 Comments

  1. A mi me encantaba callejear bien temprano
    El castillo Nijo es una pasada, a mi me encantó. Y los pequeños santuarios, al final son los que te llenan mas de alguna forma especial…
    por cierto: APERU????? en vez de RINGO?? la madre que los parió xD

  2. Preciosa entrada Joaquín, unos lugares fantásticos. Como se nota que lo disfrutaste al máximo. Además el nublado le da a las fotos un colorido muy especial, sobre todo a la vegetación.

    • ¡Gracias! A mí es como más me gusta hacer fotos de parques y demás, con el sol oculto pero que tampoco esté el cielo excesivamente cerrado.

  3. UN MUNDO FASCINANTE Jun 25, 2015, 01:12

    Iba leyendo y viendo las fotos y he sentido una tranquilidad y una calma maravillosas. Quizá sea porque se tratan de rincones más tradicionales (además de que el madrugar ayuda a que no esté todo abarrotado :-P) pero a mí Japón, el Japón tradicional, me inspira mucha paz y quietud. Y con esta entrada he sentido precisamente eso

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