Día 5 – Strasbourg
Día 5
Nuestro primer día sin coche, y por tanto el más cansado. Y es que a Estrasburgo, la capital de Alsacia, merece la pena dedicarle un día entero (y dos, y tres, y cuarenta), aunque sea sólo por poder ver desde todos los ángulos la que siempre será para mí la catedral más bonita de Francia: Notre Dame de Strasbourg. Si encima lo juntas con desayunar crêpes a los pies de la catedral, pasear en barco por el río Ill hasta la sede del Parlamento Europeo, perderte por las tiendas de la Petite France o comer un choucroute con vistas a los canales, pues te queda un día perfecto. Inolvidable Estrasburgo, una vez más, incluyendo el susto que nos dio la alarma de la Segunda Guerra Mundial que suena todos los primeros miércoles de cada mes a las 12 del mediodía (¡¡también es casualidad!!).
Contenidos











Escribe un comentario