Etiqueta: Arquitectura renacentista

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SAMOS

Marzo de 2025

Samos: Monasterio de San Julián y Capilla del Ciprés

En el sur de la provincia de Lugo, en uno de los valles por los que discurre el río Sarria —también llamado Oribio por aquellos lares—, se encuentra uno de los monasterios más antiguos de Galicia, cuyos orígenes se remontan al siglo vi. Está inscrito en la lista del Patrimonio de la Humanidad como parte de los «Caminos de Santiago de Compostela» y, a pesar de encontrarse a menos de dos horas en coche de la capital gallega, en estos últimos diez años nunca me había dado por ir a visitarlo. Sin embargo, hace unas semanas tuvo lugar la cuarta edición de O Gran Camiño, la vuelta ciclista a Galicia, y una de sus etapas acababa por aquella zona, en la pequeña aldea de O Cebreiro. Sirvió esto de pretexto para organizar una excursión por la región, visitando la localidad de Sarria —en donde sí que estuve en mi primera visita a Galicia, allá por el año 2000, pero de la que apenas recordaba nada— y el monasterio de Samos, para finalizar en el puerto ya mencionado en el que acababa la etapa.

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CHÂTEAU ROYAL DE FONTAINEBLEAU

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El Palacio de Fontainebleau, antiguo hogar de los reyes de Francia

"La vraie demeure des rois, la maison des siècles."
―Napoleón en Santa Elena, agosto de 1816

A escasos 60 km al sudeste de París se encuentra la localidad de Fontainebleau, una de las muchas que se desarrollaron en Francia alrededor de alguna mansión de la nobleza entre los siglos XVI y XVIII. En este caso, el palacio o château de Fontainebleau tuvo sus orígenes en el siglo XII como pabellón de caza, y más adelante fue residencia de los monarcas franceses hasta Napoleón III. Tanto el palacio como el parque de Fontainebleau fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981.

El complejo palaciego de Fontainebleau es muy extenso, de unas 80 hectáreas, con varias alas, galerías y patios, grandes jardines y estanques y un larguísimo canal. Sus edificios son de un estilo predominantemente clásico y renacentista, y en el interior de estos podemos encontrar capillas, museos y colecciones de arte, camarines, pasajes, cámaras y salones. Todo ello tan magníficamente decorado que nada tiene que envidiarle a Versalles. No en vano, Napoleón recordaría Fontainebleau durante su exilio en Santa Elena con las palabras que abren esta entrada: "el verdadero hogar de los reyes, la mansión de los siglos".