La Academia de Atenas
La Academia de Atenas fue una institución fundada en torno al 387 a. C. por el filósofo Platón en los jardines de un recinto consagrado a Academo, un héroe local que acabaría consagrándose como epónimo de la escuela. Situada en las afueras de la ciudad antigua, tenía como propósito servir de centro de enseñanza para el cultivo de las más diversas materias, desde filosofía y matemáticas hasta política, medicina y astronomía, y por ella pasaron filósofos como Aristóteles, el discípulo predilecto de Platón, y matemáticos como Jenócrates y Eudoxo de Cnido. Permaneció activa de forma más o menos continuada hasta el año 529 d. C., cuando el emperador Justiniano I el Grande decretó su clausura en el marco de una ambiciosa reforma legal —parte del Corpus Iuris Civilis, la compilación más importante de derecho romano—, que entre otras cosas prohibía todas las instituciones paganas por considerarlas contrarias a la doctrina cristiana1 (por aquel entonces, Atenas formaba parte de una de las provincias del Imperio romano de Oriente, de ahí que la Academia se viera afectada por esta medida).
En el año 1926, casi catorce siglos después de su desaparición, el estado griego moderno decidió refundar la Academia como organismo dedicado a la investigación, estableciendo su sede central en uno de los tres edificios situados en el centro de la ciudad que conforman la llamada «trilogía de los hermanos Hansen». De camino al Museo Arqueológico decidí parar en este complejo, situado en la avenida Panepistimiou, para contemplar los tres edificios, y el primero que me encontré fue el de la Academia, diseñado por el arquitecto danés Theophilus Hansen y construido entre 1859 y 1885. Se trata de una construcción puramente neoclásica —de orden jónico e inspirada probablemente en el Erecteion— perfectamente conservada y que innevitablemente me hizo reflexionar sobre si ese sería el aspecto real que tendrían los antiguos templos de la Grecia clásica en su época de máximo esplendor.
La entrada de la nueva Academia está precedida de una escalinata, flanqueada por dos estatuas sedentes de Sócrates y Platón, tras las cuales se alzan dos enormes columnas jónicas coronadas por sendas esculturas de Apolo y Atenea Prómacos (concretamente, la de Atenea es una interpretación, basada en las descripciones que se conservan de ella, de la figura de bronce de 15 m de altura que precedía el acceso al Partenón, hoy desaparecida). La parte central del edificio sigue la estructura de un templo anfipróstilo —aquel que cuenta con columnas en las fachadas delantera y trasera, pero carece de estas en los costados— de estilo jónico, inspirado en el Erecteion de la Acrópolis, y en su piedra fundacional se grabaron unas palabras que nos hablan de su inauguración y que, traducidas del griego, vienen a decir lo siguiente: «Siendo rey en Grecia Otón y estando presente aquí con su venerada esposa Amalia, este cimiento de la renovada Academia lo estableció, con generosa financiación, Simón Sinas, embajador ante el Emperador de los de vasto dominio, un griego que dio gloria a su patria desde Germania». Aparte de las estatuas mencionadas, obra del escultor griego Leónidas Drosis, en el frontón de los propileos de la Academia destaca un grupo escultórico que representa el nacimiento de Atenea, también del mismo autor.
La Universidad de Atenas
El siguiente elemento de la «trilogía» es el edificio principal de la Universidad de Atenas, construido entre 1842 y 1864 y diseñado por Christian Hansen, hermano mayor del anterior. Tiene planta de «doble tau», con dos patios adyacentes que completan el conjunto formando un enorme rectángulo, y la fachada principal, la única que yo vi, cuenta con un propileo de orden jónico y una amplia galería decorada con diversos frescos diseñados por el pintor austríaco Karl Rahl y ejecutados por el artista polaco Edmund Lebiedzky. En el tramo central se puede ver al rey Otón I de Grecia (ΌΘΩΝ A!), fundador de la universidad, rodeado de varias representaciones alegóricas como la Filosofía (ΦΙΛΟΣΟΦΙΑ) y la Legislación (ΝΟΜΟΘΕΣΙΑ), mientras que en los adyacentes aparecen varias escenas de la mitología griega, como la de Prometeo entregando el fuego a la humanidad. Frente se alzan diversas estatuas que representan a varios personajes considerados como mártires de la independencia de Grecia frente al Imperio otomano: Rigas Feraios, poeta torturado hasta la muerte por los turcos en 1798; Ioannis Kapodistrias, primer jefe de Estado de la Grecia independiente, asesinado en la cercana Nauplia en 1831; y el patriarca Gregorio V de Constantinopla, ejecutado en Estambul por orden del sultán Mahmud II el Domingo de Pascua de 1821.
El Palacio Vagliano, antigua sede de la Biblioteca Nacional de Grecia
El tercer y último edificio es el de la antigua sede de la Biblioteca Nacional de Grecia, obra nuevamente de Theophilus Hansen y construida entre 1888 y 1902. En realidad, su denominación oficial es Valliánio Mégaro (Βαλλιάνειο Μέγαρο, algo así como «palacio Vagliano»), nombre que hace referencia a Panayis Vagliano, el naviero griego del siglo xix que lo financió y cuya estatua podemos ver frente a este. En enero de 2019, poco antes de mi visita, la Biblioteca Nacional fue trasladada a una nueva y moderna construcción en el barrio ateniense de Kallithea, dejando el Palacio Vagliano como sala de lectura de prensa. La parte central tiene forma de templo próstilo —aquel que solo tiene columnas en la fachada principal— de orden dórico, y se llega hasta ella por una magnífica escalinata doble de estilo neorrenacentista. De las tres construcciones, esta es la única a la que podría haber accedido libremente, pero como todavía tenía que llegar al Museo Arqueológico Nacional y quería disponer de suficiente tiempo para verlo con calma, no me detuve demasiado.
Continuará…
Bibliografía
- James Hannam: Historian of Science and Religion » The Emperor Justinian’s Closure of the School of Athens [archivo]
- Ακαδημία Αθηνών » Εξωτερικό [archivo]
- Hub ΕΚΠΑ » Η στέψη των ανδριάντων στο χώρο των Προπυλαίων [archivo]
- Εθνικό Ίδρυμα Ερευνών » Πανεπιστήμιο Αθηνών [archivo]
- Νομός Αττικής Topodigos » Νεοκλασική Τριλογία Αθηνών: Ακαδημία – Πανεπιστήμιο – Βιβλιοθήκη [archivo]
- WomanTOC » Μέσα στο ιστορικό Βαλλιάνειο Μέγαρο: Η Εθνική Βιβλιοθήκη επαναλειτουργεί ανανεωμένη [archivo]
Notas
- Copias en griego y en latín de este edicto se conservan en diversas bibliotecas, y el fragmento que nos atañe, traducido al castellano, vendría a decir algo así: «Deseamos ampliar la ley promulgada por nosotros y por nuestro padre, de bendita memoria, contra todas las herejías aún existentes (entendemos por herejías aquellas creencias que sostienen y afirman cosas distintas de las enseñadas por la Iglesia católica y apostólica ortodoxa), de modo que esta se aplique no solo a ellas, sino también a los samaritanos [judíos] y a los paganos. De este modo, dado el pernicioso efecto que han tenido, no deben ejercer influencia alguna ni gozar de dignidad alguna, ni, actuando como maestros en ninguna disciplina, arrastrar las mentes de los sencillos hacia sus errores y, de este modo, apartar a los más ignorantes de entre ellos de la fe ortodoxa pura y verdadera; por ello, solo permitimos que quienes profesan la fe ortodoxa enseñen y reciban estipendios públicos.»⠀↑






































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